Salud

Postergación de maternidad aumenta la tasa de infertilidad en los últimos 10 años

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad se define como la incapacidad que tiene una pareja para lograr un embarazo cuando han pasado 12 meses de relaciones sexuales regulares y sin la utilización de algún método de planificación familiar. En mujeres mayores a 35 años, el tiempo de 12 meses se acorta a 6 meses para poder realizar un diagnóstico.

Las causas de la infertilidad se deben a múltiples factores, de los cuales el 40% están relacionados con la mujer, otro 40% relacionados con el hombre y el 20% restante se debe factores desconocidos, sin embargo durante los últimos 10 años, han ocurrido cambios en la sociedad tales como un aumento en la proporción de mujeres mayores de 35 años que buscan el embarazo; su educación y participación en diferentes actividades, así como la necesidad de un avance profesional, constantemente la han llevado a posponer la decisión sobre el embarazo.

Esto significa que existe una tendencia a que las mujeres deseen su primer hijo o su primer embarazo a edades más tardías. Al respecto, el Dr. Edgar Cruz, Ginecólogo, especialista en Biología de la Reproducción Humana de Hospital Sedna comentó que “la edad de la mujer es uno de los factores pronósticos más importantes al evaluar una pareja con problemas de fertilidad. El deseo de quedar embarazada a los 40 años no solo implica una posibilidad de éxito menor, sino también un aumento del riesgo de padecer preeclampsia, hipertensión y diabetes durante el embarazo; al igual que un mayor riesgo de anomalías cromosómicas fetales y pérdidas del embarazo”.

Añadió que la posibilidad de un embarazo a los 40 años de edades es 50% menor en comparación con mujeres jóvenes, mientras que la incidencia de abortos espontáneos se duplica o triplica”.

Agregó que “las parejas que se enfrentan a la imposibilidad de concepción, los lleva a una situación crítica que los confronta y los cuestiona, esto ha conducido a que el abordaje actual reclame la participación de otras especialidades, incluyendo nutrición, psicología, psiquiatría, urología, genética, entre otras, las cuales van a permitir llegar a un diagnóstico certero en menos tiempo y a nosotros los especialistas nos ayudará a poder otorgar el tratamiento con mayores posibilidades de éxito”.

Por su parte el Dr. Robert Peláez, Ginecólogo con especialidad en Biología de la Reproducción del mismo hospital opinó que, “además de la decisión de retrasar el embarazo, la falta de uso de anticonceptivos de barrera, como el condón, expone a las parejas a una mayor incidencia de las enfermedades de transmisión sexual que a futuro pueden tener consecuencias sobre la fertilidad”.

Explicó que “en los problemas relacionados con el varón, se puede tener alteraciones en la calidad del semen, las cuales pueden incidir directamente en la capacidad de fertilidad de la pareja y requerir tratamientos específicos. Existen evidencias que muestran que hábitos como el tabaquismo y el abuso del alcohol son nocivos para la calidad del semen; este último, por ejemplo, ha sido relacionado con una reducción de la síntesis y secreción de testosterona y una formación espermática anormal”.

Cabe mencionar que México se encuentra a la vanguardia en avances científicos que permiten ofrecer oportunidades a las parejas que buscan un embarazo. La ayuda por parte de un especialista de la Reproducción Humana para la evaluación de cada caso es fundamental.

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